la luna se llena de poesía

y yo sin saber me enredé

en la suavidad de tu boca

y tu cuerpo en junio

parecía..

como las hojas de los arboles

callendo sobre mi

haciendome tuya

todavía.

el sexto día

cuando aún moría

desbordose tu mirada en la mía

la luna llena de tus ojos

y aún mi melodía

caminaba sobre las sabanas

en tu cama,

y me mecía

cual niña arrullada por el viento

el viento...me decías...

que era ese el tiempo

y te creía,

porque aún merecía mi vida

la alegria

y

en aquel entonces te amé

sin reparos te besé,

dejé que me tocaras hasta el alma

y sin saber

aquella noche de luna, un dosmil seis

te entregué mi vida

y ahora sé porque.