En realidad es simplemente que las mujeres tenemos la capacidad innata de "leer el pensamiento", a lo que muchos llaman el sexto sentido, cuando una mujer mira a los ojos es más capaz que el hombre para sentir y saber lo que la otra persona piensa o siente.
La otra cara de la moneda es el "retraimiento", el autismo, esta realmente es lo opuesto a las mujeres, "es su capacidad innata" para encerrarse en sus burbujas o peor aún muchos...sus caparazones, es una total incapacidad de distinguir los sentimientos ajenos.
Cómo hablar para que él te escuche. Dile:
- ¨A veces siento que tú…¨ en vez de ¨Tú siempre…¨
- ¨Deja de hacer eso porque me molesta…¨ en vez de ¨Si haces eso otra vez…¨
- ¨Déjame explicarte lo que pienso sobre eso…¨ en vez de ¨Tú nunca me comprendes…¨
- A los hombres no les gusta sentirse incapaces ni abatidos.
Dos sexos separados con un idioma común.
Todos los estudios psicológicos indican que a los hombres y a las mujeres les excitan distintos aspectos de la sexualidad, buscan el placer de forma diferente y prefieren realizar tipos diversos de actividad sexual. Pero ambos sexos están condenados a expresar sus opuestos deseos en el mismo idioma.
Resumen de la diferencia entre los sexos:
Mujeres:
- Dan menos importancia al coito como meta, son más fieles y tienen menos amantes.
- Tienen menos fantasías sexuales. Se centran más en el camino hacia el clímax que en el clímax mismo.
Hombres:
- Valoran el atractivo físico más que las mujeres.
- Dan mucha importancia al coito.
- Los excita más la idea de acostarse sin compromisos y discriminan menos cuando lo hacen.;piensan a menudo en el sexo y son más infieles.
- Fantasean con mayor número de compañeras, se masturban más y los actos sexuales de sus fantasías son más explícitos.
Los hombres se inundan.
Según el psicólogo doctor John Gottman, los hombres reaccionan con más fuerza que las mujeres a todas las emociones. Como los hombres no suelen indagar ni en sus sentimientos ni en los ajenos, son más vulnerables emocionalmente. Gottman opina que el 85% de los hombres se encierran y que lo hacen para proteger el cerebro masculino de una tensión que no podrían soportar. Es un acto de autodefensa.
Las disputas domésticas comportan siempre más tensión para la mujer, porque los problemas quedan sin resolver. Lo que gana él (porque no tiene que enfrentarse a la realidad) lo pierde ella (porque no consigue que él se interese por sus preocupaciones).
