Yo soy aquel que siempre te acompaño cuando te dieron rechazo
Los que se alejaron cuando vieron tu caso
Mirándote por encima del hombro porque no eran como tu
Yo te cuide de aquellos que de frente siempre te saludaban
Pero de espalda se reían y te difamaban
Diciendo que nada valías por que no cuidabas tu salud
Yo te mostré quienes son los traicioneros
Que hasta intentaron robar a tu mujer
Y a los que contigo ganaron dinero
Y al verte caído prefirieron correr
También te di una familia sincera
Que siempre esta contigo en cualquier condición
Y un padre que te ama y al verte morir te dio respiración
Pero yo estuve dándote vida...
Solo tu puedes con tu amor
dar ese brillo que faltaba a mi corazón
me siento enamorada
de lo que hay a mi alrededor
no tengo miedo...ya no
mi vida es sólo para ti,
eres tu mi mayor inspiración
tú, mi único señor
mi más grande amor
la luz que hay en mi...
me enamoré de ti
precioso Jesús
mi Jesús, mi más grande amor
mi mayor inspiración.
desnuda el alma
no puedo fingir, contigo no
tú conoces más que nadie mi corazón
y en realidad sabes,
mejor que nadie lo que soy,
el amor que me regalas
sólo lo conosco yo...
pues he vivido en carne propia
lo que es tu gran misericordia y tu amor
que es mas grande que el universo
eso lo se yo;
no sería lo que ahora soy
sin ti Jesús,
no sería lo que soy.
Marcos 11: 25-26: Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas, porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.
Dios nos manda a tomar la decisión de perdonar incondicionalmente, para que EL nos perdone igual. El perdón sincero con arrepentimiento del que lo pide y la actitud sabia del que lo otorga, activa el perdón del Señor en nuestras vidas y las bendiciones para nosotros y nuestras familias. Perdonar muchas veces no es fácil, pero es un mandato de Dios que nos conviene y nos trae paz a nuestras vidas.
Si ha habido situaciones dolorosas del pasado en tu vida, toma la decisión de ponerlas a los pies del Maestro Jesucristo y toma la decisión de obedecer su palabra. Dios te llenará de paz y convertirá cualquier cosa negativa en algo positivo para el Matrimonio y la Familia. Empieza por pedirle perdón a Dios por haber sido desobediente a su palabra y luego pídele perdón a tu cónyuge por haberle ofendido o por haberle juzgado. El perdón se pide con arrepentimiento y se da con humildad!
Tu matrimonio y tu familia es el tesoro más valioso que Dios te ha dado. CUÍDALO!